En la piel (Mutación)

Quiero jugar. Jugar por no decir experimentar y no otorgarle una connotación científica al deseo de explorar la poesía más allá de lo estrictamente escrito. La gran mayoría de las veces en las que he querido presentar un poema lo he hecho así, de manera escrita, salvo algunos casos en los que publico narraciones con mi voz o unos pocos dibujos. Pero considero que he jugado con timidez, hasta ahora, y no me he aventurado a recorrer otros caminos, otros campos en los que la poesía se desenvuelve con libertad. Escribir poesía es, tal vez, la manera más cómoda y recurrente de presentarla, pero el goce de ser testigo de sus alcances en la fotografía, la música, las artes plásticas y las escénicas, por nombrar poco, es un placer que no quiero seguir negándome. Y esa motivación, si es esa la palabra precisa, fue lo que me impulsó a involucrar a otras personas en este juego, espero que no de forma irresponsable. ¿Cuál fue la idea? Que cada quien escogiera la palabra, el verso o la estrofa que más les gustara de Mutación, un poema que ya había publicado en Tejiendo Versos, la escribiera en cualquier parte de su cuerpo, se tomara una foto y me la enviara. ¿A quiénes invité? Lectores habituales del blog, otros que nunca lo habían leído, amigos cercanos, personas con las que he entablado una relación puramente virtual, parejas de novios, solteros; médicos, ambientalistas, arquitectos, diseñadores, escritores, periodistas; medellinenses, bumangueses, bogotanos: todos ellos distintos, como sus cuerpos, como sus pieles. En ellas se tornan elocuentes sus intereses, preferencias y todo aquello que al espectador...